La vibración del agua es decisiva para su calidadLa vibración de un agua es decisiva para su calidad. A esta conclusión llegó la bióloga milanesa Dra. Enza Ciccolo después de un intenso análisis de pruebas de agua de Lourdes.
Las frecuencias del agua del lugar de peregrinación francés corresponden exactamente a las del arco iris, así como sorprendentemente a las de un cerebro humano sano y a las de nuestro tejido vivo. Los llamados milagros de sanación de Lourdes son para la Dra. Ciccolo un fenómeno de resonancia: el cuerpo de los enfermos se armoniza con esta sorprendente vibración del agua y empieza a sanar desde dentro.
Es como una novela policíaca. Una curiosa bióloga milanesa decide ir a Lyon, en la vecina Francia, para estudiar con el conocido médico Paul Nogier.
Está buscando respuestas a profundas cuestiones filosóficas: ¿dónde se halla el origen de la vida? Y: ¿dónde se encuentran las causas de enfermedad y salud? ¿Qué papel juegan en eso la armonía y la desarmonía?
Nogier enseña con su terapia auricular, una especie de otoacupuntura que permite un tratamiento individual de sus pacientes. Mediante la estimulación de determinados puntos del pabellón del oído, reacciona el pulso con alteraciones.
Además cambia la resistencia eléctrica de la piel. Tras esto se encuentra la idea de reactivar, en los pacientes enfermos, la perturbada vibración electromagnética y llevarla a un estado de homeostasis (Conjunto de fenómenos de autorregulación, que conducen al mantenimiento de la constancia en la composición y propiedades del medio interno de un organismo).
La Dra. Enza Ciccolo aprende así algo fundamental: La vibración del ser humano, según los conocimientos de Nogier, tiene lugar en la zona de bajas frecuencias. Pero los modernos aparatos médicos generan sobre todo altas frecuencias. Por esta razón, para el perfeccionista Nogier, en los procedimientos de la medicina académica no se produce resonancia vibratoria.
Pero para que en el homo sapiens se produzca esa tranquilidad y sanación profunda, hay que llevarle a un estado de armonía interior que, según el punto de vista global de Nogier, es imprescindible para una vida sana. El punto de vista del médico francés, le ayuda a la fascinada Enza Ciccolo a ver la salud desde una nueva perspectiva.
Resonancia se convierte en una palabra clave para ella y empieza a perfeccionar la técnica de Nogier. Y se pone en marcha a través de Europa para encontrar el misterio de las vibraciones de la naturaleza. Además de en el ser humano, despierta sobre todo su atención en las plantas, animales y minerales.
Medidores de frecuencia e infrarrojos, junto con aparatos de microláser componen la dotación de la milanesa en los años 80 en sus movimientos por el sur de Francia. Allí comprueba algo completamente nuevo.
Sus aparatos de medición no reaccionan. Piensa primero en una avería. Pero unas horas después su gran sorpresa es que todos funcionan otra vez.
El fenómeno se repite en algunos días. Finalmente comprende que sus aparatos no disponen, a ciertas horas, de una escala suficientemente grande y no pueden registrar. Su pensamiento siguiente es que le parece que en la naturaleza de este entorno tiene que haber unas vibraciones extraordinarias. Al mirar en el mapa se da cuenta que está cerca el famoso lugar de peregrinación católica de Lourdes. Se va allí y toma pruebas del agua de los famosos manantiales y, al analizar el agua santa, se sorprende al encontrar todo el espectro luminoso, tal como se muestran al ojo humano, en determinados momentos, los colores del arco iris.
Las bacterias se comportan en el agua luz de forma diferente que en el agua corriente.La confluencia de las siete frecuencias típicas de la luz en el agua de Lourdes sigue despertando su curiosidad. Visita varios laboratorios de universidades de Italia y obtiene la confirmación científica de las propiedades extraordinarias del agua sanadora del centro de peregrinación: Bacterias y otros microorganismos tienen un comportamiento diferente en el agua luz que en el agua corriente. La vibración de los colores espectrales parece que les quitan su agresividad. Se vuelven rápidamente más pacíficos e inofensivos.
Con ello encuentra la Dra. Enza Ciccolo una nueva explicación para los milagros de Lourdes: Y formula la tesis de que las vibraciones del agua (eventualmente también de las piedras) en Lourdes, desarman los virus, bacterias y hongos en el cuerpo humano. La persona afectada, gracias a ello, entra en un estado de paz y armonía, que es la base para una sanación interior. La Dra. Ciccolo ve en los microorganismos pacíficos la razón de que, en el agua de Lourdes, no se produzcan contagios de enfermedades.
Su teoría despertó mucha curiosidad y mucho escepticismo en círculos universitarios. Pues químicamente, el agua luz no se diferencia en nada de otras aguas.
Oportunamente aparece el profesor Angelo DeGiglio en apoyo de la credibilidad de la Dra. Ciccolo: en la Universidad de Bari ha podido registrar, en ensayos con un espectrómetro de infrarrojos que las aguas luz muestran espectros muy diferentes, mientras otras aguas analizadas (del grifo, ríos, aguas minerales embotelladas, etc.) presentan el mismo espectro lineal de la molécula del agua.
La Dra. Ciccolo deduce de ello que las aguas luz vibran de otra manera que las otras aguas. Además observa posteriormente que la semejanza de las frecuencias de Lourdes no sólo se corresponden con las del arco iris, sino también con aquéllas del cerebro humano sano y de los tejidos vivos intactos.
Como mujer especialista en resonancia, con una amplia base en lo referente a las influencias de la homeopatía y flores de Bach, ve claramente que el tejido humano y la cultura del cerebro, en sus vibraciones, quieren estar en armonía con la frecuencia del arco iris. Sanación es cada vez más para ella un fenómeno de sonido, un juego de frecuencias y longitudes de onda. Se necesitan unas vibraciones especiales para que el cuerpo humano, desequilibrado por un pensamiento lineal parcial y un estilo de vida estresado, recupere un ritmo que haga posible una resonancia entre las necesidades fisiológicas y energéticas interiores y la vida llevada.
Vivir con salud, desde ese punto de vista, es un baile entre el propio interior y las vibraciones exteriores extrañas.
La Dra. Ciccolo crea el concepto de "acqua d'amore", pues tiene claro que los siete colores espectrales juntos, originan la vibración de la luz que considera como una metáfora para el concepto amor. Del agua de amor resulta pronto el agua luz.
Ella empieza a comparar las vibraciones electromagnéticas de la luz con otros fenómenos electromagnéticos y longitudes de onda. Descubre en tejido humano sano otras muestras de vibraciones que en el tejido enfermo. Llega a la misma conclusión con órganos internos. La divergencia de la frecuencia original es, en parte, enorme.
Ella forma la teoría de que los seres humanos, animales y vegetales entran en resonancia con las fuertes vibraciones de las aguas luz, porque éstas se corresponden con la sana frecuencia del tejido vivo y, a los seres correspondientes, los lleva de nuevo a su frecuencia original.
Con aparatos de ultrasonido especiales, la Dra. Ciccolo puede demostrar en personas que, empleando aguas luz, se producen cambios en el pulso. Su colega DeGiglio, después de amplios análisis llega a la conclusión que las aguas luz son reproducibles y que sus vibraciones se pueden trasladar sin problemas. Unas gotas de agua son suficientes para "informar" a una cantidad mucho mayor de agua potable limpia o a un tejido orgánico. Y los ensayos con seres humanos, animales y plantas muestran que los seres vivos verdaderamente reaccionan a las microinformaciones.
La Dra. Ciccolo reconoce también en sus ensayos con diferentes aguas, el estrés en los líquidos. El agua destilada también está en su lista negra, como el agua que ha pasado por la ósmosis de inversión u otro método de limpieza química que no se interesan por la vibración de un agua. Como el agua, entendida como un ser vivo vibrante, ella habla en estos procedimientos, de un estado de estrés que se origina en el agua correspondiente.
Después de amplios tests bioeléctricos, la Dra. Ciccolo ha encontrado en la destilación que, en el agua destilada, se pierde completamente la capacidad de absorción de las frecuencias naturales, por lo que pierde su potencial de autopropulsión y, por tanto, su limpieza interna.
El agua se amenaza primeramente, con estos métodos, en su tendencia natural hacia la biodinámica interna y, después (hablando simbólicamente) se castra. Bebiendo agua, tan estresada y separada de su vitalidad, los tejidos y los órganos no pueden orientarse en una vibración positiva. Al contrario: el estrés aumenta más en el cuerpo.
La Dra. Ciccolo quiere contribuir con sus ensayos a que estos fenómenos de transmisión sean considerados en las enfermedades.
El agua y sus vibraciones las considera como la clave para una vida feliz y sana. Para mantener un alto potencial de vibraciones en el agua, ella aconseja, además de utilizar aguas luz, emplear también botellas de vidrio, recipientes de barro o porcelana. Las botellas de plástico, con su menor vibración natural, falsifican también la frecuencia del agua envasada. Trasegar varias veces el líquido largo tiempo en reposo, aumenta su energía vital, el agua empieza a salir de su letargo y rigidez, el juego y el baile regresan. Y con ello, la alegría que, al beber, se transmite al sistema humano, animal o vegetal.
Después de su descubrimiento en Lourdes, la Dra. Enza Ciccolo empezó a investigar en otros lugares de peregrinación en los que se dan las llamadas curaciones milagrosas. En pocos años reunió cientos de pruebas de agua de lugares sagrados de todo el mundo. Sólo unas pocas tenían resonancia con las siete frecuencias luminosas, como en el agua de Lourdes. La mayoría sólo tenía resonancia en una o dos frecuencias y se podían reproducir en cualquier lugar.
Aunque muchas aguas mostraban "in situ" claros aspectos terapéuticos, tenían una aplicación limitada porque, lejos del manantial, no se podían multiplicar a voluntad.
La Dra. Ciccolo llegó a la conclusión de que las aguas que tienen resonancia en las siete frecuencias del espectro luminoso, son las más efectivas en su forma de acción. Como los siete colores espectrales juntos dan una luz blanca, llamó primeramente a este agua "agua de luz blanca", que después simplifico en "agua luz".
Dott.ssa Enza Maria Ciccolo