16.10.07
Alimentos anti-cancer
Los expertos aseguran que el 50% de los tumores podrían evitarse con una dieta adecuada. Prevenir siempre ha sido mejor que curar y en el caso de enfermedades tan graves como el cáncer merece la pena llenar tu despensa con alimentos que están demostrando tener propiedades anticancerosas.
1. Aceite de oliva: La grasa monoinsaturada protege del cáncer colon-rectal. Al actuar sobre los ácidos biliares, el aceite de oliva disminuye el riesgo de evolución de la mucosa digestiva a adenoma o carcinoma. Sin olvidar que al mantener flexibles las arterias mejora la circulación y oxigenación de todos los tejidos.
2. Agua: No es un alimento, pero no podemos vivir sin ella. El agua mantiene vivas nuestras células, regula muchas funciones y ayuda a la eliminación de toxinas por la orina y heces.
3. Ajo y cebolla: El ajo y la cebolla contienen alicina, un compuesto rico en azufre que actúa como depurador del hígado, eliminando las sustancias tóxicas que se acumulan en la sangre y tejidos. Además, el ajo se une a las toxinas, neutralizando sus efectos en las células.
4. Algas: Son depurativas, ricas en minerales y vitaminas y contienen fibra. Las algas son una comida habitual en países como Japón, con una baja incidencia de cáncer de mama. Algunos especialistas las recomiendan para ayudar a eliminar los efectos secundarios del tratamiento con quimio y radioterapia por sus efectos reforzadores del sistema inmunológico.
5. Arroz integral: En Japón el arroz es objeto de numerosas investigaciones contra el cáncer. Al ser una semilla, contiene inhibidores de la proteasa que parece que retrasan la aparición del cáncer. En el salvado de arroz existen sustancias anticancerosas que parecen proteger del cáncer del colon, mama y próstata.
6. Berenjena: Como otros vegetales de color violeta, contiene sustancias anti-cancerosas que parecen proteger a las células de las mutaciones que provoca el cáncer.
7. Cítricos: Es conocida su riqueza en vitamina C, son antioxidantes y estimulantes de las células de defensa. Además, no hay que olvidar que contienen flavonoides, protectores de los capilares sanguíneos que mantienen las membranas permeables y oxigenadas.
8. Coles: El brócoli, repollo, coliflor, berros y rábano no deben faltar en la mesa, son un cóctel antitumoral, refuerzan las defensas, eliminan los radicales libres y protegen las células.
9. Fresas: Son interesantes por sus efectos depurativos. Ayudan a limpiar el organismo de toxinas, contienen fibra, minerales y vitaminas.
10. Frutas del bosque: Las moras, arándanos y grosellas son ricas en un pigmento morado llamado atocianina que tiene un gran efecto antioxidante. También son ricas en vitaminas A y C, minerales, pectina y ácidos vegetales. Se están estudiando los efectos preventivos de estas frutas en el caso de la leucemia.
11. Frutos secos: Las nueces, avellanas, almendras y pipas de girasol son una fuente de vitaminas B y E, y minerales como el magnesio, manganeso, selenio y zinc. Con una pequeña cantidad se asegura un buen aporte de antioxidantes.
12. Legumbres: Lentejas, garbanzos, guisantes y judías pueden ser un elixir anticancerígeno. Las legumbres son muy ricas en fibras e inhibidoras de proteasas que previenen contra los tumores de mama y colon principalmente.
13. Manzana: Contiene ácidos clorogénico y elágico que bloquean la aparición de cáncer en experimentos con animales. Al tener pectina, la fibra también actúa favoreciendo la eliminación de tóxinas a través de las heces.
14. Melón: Es rico en betacarotenos antioxidantes y contiene muy pocas calorías para mantener a raya los tumores relacionados con la obesidad.
15. Miel: Tiene propiedades antisépticas, por lo que es útil para evitar las infecciones asociadas al descenso de la inmunidad que conlleva el tratamiento con quimioterapia.
16. Pescado: Los ácidos grasos Omega 3 además de ser beneficiosos para el corazón y las arterias también se utilizan para mejorar el estado de las personas con cáncer.
17. Pimientos: El color amarillo, rojo y verde de los pimientos es la señal de su riqueza en betacarotenos junto a la vitamina C; ambos son antioxidantes y protectores de las mucosas. También contienen capsaicina que bloquea los compuestos precancerosos que aparecen en la carne y pescados ahumados y curados.
18. Remolacha roja: El color morado de la remolacha roja esconde un potente regenerador celular, las betaínas.
19. Setas chinas: Las setas tipo maitake, shiitake y reishi se utilizan en la medicina tradicional china para reforzar el sistema inmune por la presencia de unos compuestos llamados betaglutanos que estimulan la fabricación de interferón natural, un eficaz anticancerígeno.
20. Soja: Las mujeres orientales tienen menor riesgo de padecer tumores de mama y ovario. Parece que la dieta rica en soja y sus derivados como el tofú, tempeh, miso o seitan es responsable de su invulnerabilidad. La soja contiene genisteína, inhibidores de las proteasas e isoflavonas, protectores frente al cáncer de mama.
21. Te verde: Contiene polifenoles, que anulan los efectos de las nitrosaminas y tiene poderes antioxidantes. Es un poderoso protector contra las radiaciones ambientales.
22. Tomate: El tomate crudo es muy rico en licopeno, un caroteno que le da el color rojo y que ha demostrado su papel protector frente al cáncer de próstata. También contiene otras sustancias en la piel y en las pepitas que tienen efectos anticancerígenos.
23. Uva: Las uvas con piel y pepitas contienen antioxidantes como el resveratol que bloquean los agentes cancerígenos y el crecimiento de los tumores.
24. Yogur: Las bacterias beneficiosas que contiene el yogur (acidófilos, lactobacilos) regeneran la flora intestinal y evitan la aparición de productos tóxicos en la digestión. Muy útil para prevenir el cáncer de colon, pero se recomienda para todo tipo de tumores.
25. Zanahoria: El color naranja se debe a su riqueza en betacarotenos, conocido antioxidante. Es el vegetal protector de los fumadores por su capacidad para regenerar las células del epitelio respiratorio.
3.10.07
Dieta contra el cáncer

ESPÁRRAGOS
El espárrago es alto en Glutathione, un anticancerígeno importante. También contiene rutin, que protege del rompimiento de pequeños vasos sanguíneos y puede proteger contra la radiación.
Los tomates son ricos en lycopene, flavonoids y otros phytochemicals con propiedades de anticancerígenicas.
Todas las dietas de cura cáncer son altas en Calcio y bajas en Fósforo Todas las dietas acertadas que curan cáncer en el mundo implican comidas que esten baja en Fósforo y altas en Calcio, que tienden a ser verduras y frutas.
Mientras que las carnes son muy altas en el Fósforo y contienen poco o ningún Calcio.
El brócoli, un alimento muy común en nuestras mesas, sorprende a la comunidad científica por su aparente efecto preventivo sobre el cáncer de pulmón. Además, es una fuente importante de hierro, fósforo y potasio, y tiene la virtud de ser de muy bajo tenor calórico. Comer brócoli y coliflor de manera regular reduce el riesgo de contraer cáncer de la próstata, según un equipo de investigadores de Estados Unidos.
En los brócolis está presente una familia de compuestos químicos denominados iso-tiocianatos, que contienen Nitrógeno ligado al Carbono el que a su vez está unido al Azufre, y que es posible también hallarlos en los repollos. Un estudio en el que participaron 1.300 hombres sugiere que esas verduras son mejores que otras para reprimir el crecimiento de tumores agresivos.
Los investigadores, que publican los resultados del estudio en la revista del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI por sus siglas en inglés), aseguran que es sabido que el brócoli y la coliflor contienen sustancias anticancerígenas. Los expertos recomiendan una dieta balanceada, que incluya frutas y verduras, para reducir el riesgo de sufrir un cáncer, como han mostrado varios estudios.
Sin embargo, los resultados no han sido consistentes, y muchas de las investigaciones no han buscado específicamente a las formas más agresivas del mal.

BERRO
Según un informe de investigadores británicos, comer berro al natural podría reducir el daño en el ADN y, en consecuencia, disminuir las probabilidades de enfermar de cáncer.El estudio, llevado a cabo por la Universidad de Ulster apoya la teoría de que el berro, ingerido al natural, puede disminuir los riesgos de contraer cáncer al frenar el daño en el ADN.
El equipo de investigación, comandado por Chips Gill, estudió a 60 adultos sanos, de los cuales la mitad eran fumadores.
El estudio
En primer lugar, los investigadores monitorearon los niveles de antioxidantes (nutrientes encontrados en varias plantas, incluido el berro) en sangre de los participantes y, asimismo, buscaron síntomas de daño en el ADN, que podría incrementar el riesgo de cáncer.
A continuación, los participantes fueron divididos en dos grupos. Por ocho semanas, cada persona en el primer grupo ingirió 85 gramos de berro natural cotidianamente, suministrados por los investigadores, en forma adicional a su dieta usual. Para la posterior comparación, se pidió a los integrantes del otro grupo que no consumieran berro.
Posteriormente, se extrajeron nuevas muestras de sangre de los participantes, y se efectuó un receso de siete semanas en el estudio. Durante ese lapso, los participantes podían ingerir lo que quisiesen. Luego, se realizaron nuevas muestras de sangre y se cambiaron las asignaciones originales de los grupos: aquellos que habían sido parte del grupo de comparación, tuvieron que comer berro durante ocho semanas; los que previamente habían comido berro, debieron seguir sus dietas en forma normal —sin necesidad de consumir berro—.
Finalmente, los participantes fueron sometidos a una última extracción de sangre.
Los resultados
1) Después de analizar la información obtenida, el equipo de Gill encontró que los participantes tenían en sangre, después de las ocho semanas de consumo de berro, niveles más altos de antioxidantes y menores índices de químicos indicadores de daño del ADN.
2) El estudio reveló que este patrón se acentuaba en los fumadores.
3) Reducir el daño del ADN podría disminuir el riesgo de enfermar de cáncer.
Cómo ayudar a gente que tiene cancer?
Es natural experimentar miedo, ansiedad o incluso enfado cuando una persona a quien aprecias mucho tiene cáncer, pero no permitas que eso te impida estar a su lado y ofrecerle tu apoyo. Tal vez necesites ayuda para afrontar esas emociones tan intensas, y hay muchos lugares adonde puedes acudir. Muchos hospitales tienen grupos de apoyo para familiares y amigos de personas con cáncer. O puedes hablar con un adulto en quien confíes para que te asesore y te tranquilice.
También puede visitar páginas web relacionadas con el cáncer. Otra forma de ayudar a las personas con cáncer es considerando la posibilidad de colaborar como voluntario en un hospital o clínica donde se trata a gente con cáncer. El voluntariado es una forma excelente de mostrar tu apoyo.
Si a un buen amigo tuyo o un familiar le han diagnosticado un cáncer, es posible que tenga constantes altibajos en su estado de ánimo. Estar internado en el hospital o tener que quedarse en casa mucho tiempo para descansar puede hacer que una persona se sienta sola y aislada. A la mayoría de la gente que tiene cáncer le gusta tener a sus amigos y familiares a su alrededor, incluso aunque las visitas sean breves y no haya mucho que contar. Si no estás seguro de si deberías visitar a un enfermo de cáncer, pegúntaselo. Aunque tengas el horario muy apretado, puedes seguir en contacto con él de otras formas, como escribiéndole cartas, habando con él por teléfono o utilizando el correo electrónico. Este tipo de cosas ayudan mucho a levantar el ánimo a una persona que se está enfrentando a un cáncer.
No olvides nunca que la persona que te preocupa simplemente está enferma. A pesar del cáncer, sigue siendo la misma persona de antes, a quien conoces y a quien tanto aprecias
Cómo cuidarse emocionalmente?
Los sentimientos y las preocupaciones pueden resultar angustiosos y agobiantes cuando uno se los guarda para sí mismo. Es importante expresar esas emociones y pedir y aceptar ayuda para poderlas elaborar. Algunos de los profesionales con quienes puedes hablar son los trabajadores sociales, los sacerdotes y los psicólogos y psiquiatras. También puedes compartir tus sentimientos con adultos de confianza, como familiares, buenos amigos o los miembros del grupo de apoyo de afectados por el cáncer.
También te puede ayudar conocer a otros adolescentes que tienen cáncer. Puedes intercambiar información e ideas y aprender cómo otros chicos y chicas de tu edad han conseguido afrontar la enfermedad. También hay muchas organizaciones médicas dedicadas a apoyar a los afectados del cáncer, y algunas tienen páginas web, así como números de teléfono gratuitos para facilitar el acceso a los afectados.
Sobre todo, recuerda que, aunque puedes tener cáncer, primero eres una persona y luego un paciente. El cáncer no es tu identidad; simplemente es una enfermedad que tú estás intentando superar.
